‘Dices que quieres una revolución’

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El origen de esta disonancia puede estar en un error que consiste en haber creído que encarna el cambio por solo haber ganado las elecciones.

Hubo dos frases del discurso del presidente Petro en el balcón de la Plaza de Armas que me llamaron la atención. La primera fue una advertencia que ha sido ampliamente reseñada por los medios: “El intento de coartar las reformas puede llevar a una revolución”. Esta frase, vale decir, no tiene mucho de original, la advertencia de cataclismo suele ser una herramienta retórica de los gobernantes en apuros; el presidente Santos, para no ir más lejos, usó el mismo recurso cuando dijo “si el plebiscito no se aprueba, volvemos a la guerra”.

Pero volvamos a Petro en el balcón, la segunda frase que me llamó la atención fue un clamor, un lamento poético, una suerte de suspiro presidencial que recuerda los pasajes del otoño del patriarca: “No nos dejen solos en estos palacios enormes y fríos, no nos dejen solos ante la jauría de los privilegiados, este es el momento de los cambios, y no hay que retroceder”.

Lo que me llamó poderosamente la atención de estas dos frases es su disonancia, es decir, el hecho de que estuvieran juntas en el mismo discurso: primero, la seguridad del que se atreve a vaticinar una revolución si sus propuestas son derrotadas; segundo, la sensación de soledad y melancolía del que se sabe perdiendo apoyo.

El origen de esta disonancia puede estar en un error del gobierno que consiste en haber creído que encarna el cambio por el sólo hecho de haber ganado las elecciones.

Pero no es suficiente con ganar y a veces las estadísticas ofrecen una visión más panorámica que el balcón presidencial. Las cifras de bienestar subjetivo de la Encuesta de Calidad de Vida del Dane, que se recogió a finales del año pasado, muestran que la llegada de Petro no representó un punto de quiebre en la percepción de bienestar de la población, de hecho, los principales indicadores subjetivos empeoraron entre 2021 y 2022 e incluso también la expectativa de cambio para el 2023.

Los números son elocuentes: el porcentaje de hogares que reportaron sentirse pobres pasó de 46% a 50% en el total nacional. Y con relación a la esperanza de cambio, el porcentaje de hogares que cree que en 2023 va estar mejor cayó de 31% a 24% y el de los que creen que van a empeorar escaló de 16% a 24%.

Vencer no es convencer, un gobierno no encarna el cambio por unción y sin asumir la carga de la prueba, y menos en un país donde 4 de cada 10 personas es pobre. Antes de que el discurso terminara, un noticiero captó algunas imágenes de personas abandonando la Plaza de Armas con gestos de escepticismo. La escena podría haberse fundido en negro con la canción Revolution 1 de los Beatles, en esa parte que dice:

Dices que quieres una revolución / Bueno, ya sabes / todos queremos cambiar el mundo.

(…) dices que tienes una verdadera solución / Bueno, ya sabes / Nos encantaría ver el plan”.

ROBERTO ANGULO
​Socio Fundador de Inclusión SAS
rangulo@inclusionsas.com